Argumentación
Al terminar podrás identificar la tesis de un texto argumentativo y distinguirla de sus razones, de sus ejemplos y de las posturas que el autor rechaza..
La tesis es la idea que el autor quiere que aceptes; el resto del texto existe para sostenerla. Para encontrarla, no te quedes con la primera oración: pregúntate «¿qué me quiere convencer de creer o de hacer?». Luego clasifica cada parte del texto:
Comprueba tu candidata con la frase «El autor defiende que ___ porque ___». Si la tesis cabe en el primer espacio y las razones en el segundo, vas bien. Por último, revisa el alcance: la tesis correcta no exagera («buena parte» no es «solo») ni le agrega propuestas que el autor no hace.
Se suele decir que reparar un celular o una licuadora ya no tiene sentido, porque comprar uno nuevo cuesta casi lo mismo. Esa cuenta olvida varias cosas. Un aparato reparado no termina en un botadero, y en nuestras ciudades la basura electrónica crece cada año. Además, el dinero que se paga en un taller del barrio se queda en el barrio. No digo que haya que reparar todo a cualquier precio; digo que, antes de botar, vale la pena preguntar. Reparar debería volver a ser la primera opción y no la última.
¿Cuál es la tesis del texto?
Pregúntate qué quiere el autor que aceptes. Las marcas «No digo…; digo que…» y «debería» señalan su postura: «Reparar debería volver a ser la primera opción y no la última».
Separa la postura rechazada: «Se suele decir que reparar… ya no tiene sentido» es la creencia que el autor discute, porque enseguida escribe «Esa cuenta olvida varias cosas».
Identifica las razones, que responden «¿por qué?»: un aparato reparado «no termina en un botadero» y el dinero del taller «se queda en el barrio».
Revisa el alcance: el autor aclara «No digo que haya que reparar todo a cualquier precio». Una opción como «siempre hay que reparar» exageraría su tesis.
Comprueba con la frase modelo: «El autor defiende que reparar debería ser la primera opción antes de botar un aparato, porque reduce la basura electrónica y deja el dinero en el barrio». Encaja.
La tesis es que reparar los aparatos debería volver a ser la primera opción antes de botarlos; lo demás son la postura que el autor discute y las razones que la apoyan.
Ejercicio 1
Muchos padres creen que un niño que se aburre está perdiendo el tiempo, y corren a darle una pantalla o una actividad. Yo creo que el aburrimiento, en dosis moderadas, es una oportunidad. Cuando no hay nada programado, el niño tiene que inventar: convierte una caja en un barco, organiza un juego con sus primos o se queda mirando cómo trabajan las hormigas. Nada de eso ocurre si cada minuto está lleno. No se trata de dejarlo solo todo el día, sino de no tenerles miedo a unas horas sin plan.
¿Cuál es la tesis que defiende el autor?
Ejercicio 2
En el colegio de mi vereda, la huerta empezó como castigo: allá mandaban a los que se portaban mal. Diez años después, es la clase que nadie quiere perderse. En ella se mide, se calcula cuánta agua necesita cada surco y se discute qué sembrar según la temporada. Estudiantes que en el salón no abrían la boca les explican a los visitantes por qué se perdió la cosecha de arveja. No creo que la huerta reemplace al aula, pero sí que buena parte de lo que se aprende en ella no se aprendería igual entre cuatro paredes. Por eso cada colegio rural debería tener la suya.
Elegir la idea que el autor discute: muchos textos abren con «se suele pensar que…» o «muchos creen que…», y esa creencia no es la tesis.
Si después aparece «sin embargo», «en realidad» o «esa idea olvida…», lo anterior es la postura rechazada. En «Muchos creen que las tareas largas enseñan más. En realidad, enseñan más las tareas cortas y bien pensadas», la tesis es lo contrario de la primera oración.
Confundir una razón o un ejemplo con la tesis, como elegir «el deporte mejora el sueño» cuando eso es solo uno de los beneficios que apoyan la tesis.
Pregunta si la opción responde «¿qué defiende el autor?» o «¿por qué lo defiende?». Las anécdotas con nombres, lugares o cifras casi nunca son la tesis.
Elegir una versión exagerada o con una propuesta que el autor no hace: pasar de «depende en buena medida de» a «solo depende de», o de criticar el exceso de pantallas a «hay que prohibir los celulares».
Compara las palabras de alcance (algunos, buena parte, solo, siempre) y los verbos de propuesta (debería, hay que). Si la opción dice más que el texto, descártala.
La tesis es la idea que el autor quiere que aceptes; todo lo demás la sostiene.
Separa la postura rechazada, las razones (el porqué) y los ejemplos (los casos).
Comprueba con «El autor defiende que ___ porque ___» y verifica que la tesis no exagere.
Con un pase, aquí practicas 13 preguntas del banco que usan lo que acabas de aprender. Ver planes
¿Cuál de los siguientes enunciados expresa mejor la tesis del texto?